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Adoración radical sacude el Coliseo de Puerto Rico con Barak

Adoración radical sacude el Coliseo de Puerto Rico con Barak
Marzo 13
09:24 2017

Escrito por Ixander Berríos-Díaz | Fotos por Christian Miranda Polonia

(Prensacristiana.org) -Puerto Rico tuvo una asamblea de adoradores en la capital. El Coliseo de Puerto Rico emanaba un fuerte sentido de lo secular y no se ha registrado nadie que lo hubiera hecho sentir vivo.

Excepto el grupo Barak.

El 11 de marzo puede ser recordado como el Día Nacional de los Radicales porque, aun con los oídos retumbando tras una hora después de haberse acabado el concierto, el grupo Barak supo elevar las emociones del pueblo y convertirlo en adoración genuina y espiritual. Eso es radical.

Originales de República Dominicana, el grupo Barak han convertido a Puerto Rico en su segundo hogar y es por eso que comenzaron su Radical Tour en la isla.

¡Y vaya comienzo! Tras empezar demasiado tarde el concierto, por tener dos openings en vez de ninguno, porque ¡vamos, es Barak!, la audiencia tuvo que esperar con ansiedad la entrada de los integrantes del grupo. Mas fue Emir Sensini, natural de Argentina, quién entró en tarima para encender la chispa de fuego y luego Tercer Cielo nos hizo recordar que hay creer con su emblemática canción “Creeré“. Aunque tomaron mucho tiempo cantando sus mayores éxitos, lograron invocar la presencia de Dios en aquel lugar.

Sin embargo, la ansiedad era tanta que las mentes de las personas presentes se conectaron y decidieron encender la luces de los teléfonos celulares y gritar para llamar al grupo a la tarima. Y los gritos del pueblo tuvieron efecto. La entrada del grupo a tarima provocó la emoción de todos. Pero Angelo Frilop, líder del grupo, dijo a la audiencia que se olviden de Barak está en aquel lugar, y mejor adoren y alaben como si fuera un culto a Dios. Y tras una oración, el concierto dió inicio con poder.

Y precisamente “Con Poder” fue la primera canción que cantaron como parte del repertorio de su segundo álbum “Generación Radical”. La canción fue suficiente para hacer que las más de 13,000 personas entraran en la presencia de Dios.

Y allí en la presencia, “La Tierra Canta“, la sequela espiritual de “Te quiero adorar” del primer álbum, creó un coro de cristianos que retumbaba el Coliseo. Dicha canción ha sido un éxito en las emisoras radiales y las cuerdas vocales de la iglesia. Pero fue tan increíble la interpretación que no había palabras. “Santo, santo” fue un verso que hizo eco en aquel lugar y hace una excelente adición a la canción. Y así mismo como la frase “Tú eres rey” se cantó hace dos años en el concierto de Jesus Culture en Puerto Rico y se hizo canción, estoy seguro que el verso de “Santo, santo” estará en su tercer álbum en algún momento del futuro.

Luego de tener la atmósfera llena de sublime presencia, Barak decidió tirar el Coliseo por las puertas con un doble ataque de luces, danza y fiesta de Dios. “Derrama de tu gloria” y “Cantaremos de tu gran amor” fueron los himnos de rock electrónico que se ha insertado en la nueva generación musical. Pero luego de incrementar la cadencia del Coliseo, hubo un gran apagón musical, porque había que hacerlo para la primera invitada de la noche: Marcela Gándara.

Ella junto a Robert Green, vocalista principal de Barak, cantaron “Alfa y Omega” a dúo sin ser el himno un dúo originalmente. Sin embargo, Marcela Gándara, con su voz azucarada y de delicias vocales, elevó la canción sin quitarle la esencia.

Aprovechando su visita, subsiguientemente Marcela cantó la canción más bíblica de la noche, “Lo Único Que Quiero“, originalmente lanzado en el álbum Amanece de Marco Barrientos. Y vaya detalle para el DVD “Radical Live” grabado esa noche. Si alguien presente no tenía el corazón en la mano mientras Marcela cantaba entonces no estaba allí.

Fue tan sublime que Robert tras haber caído de rodillas en humillación, liderado bajo el Espíritu, dió una pequeña predica de adoración. Duró aproximadamente siete minutos, pero si continuaba, iba a ser peligroso. El Coliseo temblaba bajo las voces de la audiencia gritando ‘aménes’ y aleluyas debido a las palabras del vocalista. Habló que cantáramos con un acto de fe y de gratitud no por lo que tenemos sino por lo que no ha llegado aún. Dicho eso, Marcela se despidió bajo una lluvia de aplausos.

Pero no tardaron en comenzar un clásico en los himnarios juveniles, “Te Quiero Adorar“. Una y otra vez se cantó y una y otra vez la gente coreaba. No había forma de detener la audiencia.

Y sin esperar un minuto, Robert llamó a una cantante joven de ministerio que estaba siendo de coro durante toda la noche, Yamilka, para cantar la sequela espiritual de “Sumérgeme en tu gloria”, la gran canción “Tú eres rey”. Aunque Christine D’Clario la canta originalmente a dúo con Barak, debido a su embarazo, ella no pudo asistir. Pero el 26 de agosto del 2017 tendremos nuestra dosis de D’Clario en Puerto Rico. Calma pueblo. Aun así, Yamilka le dió ese toque potente y único por el cual Christine estaría orgullosa.

El reino se estableció con la ayuda de la voz de Yamilka en el Coliseo, y como dijo Robert, cualquier otro artista secular que cante allí sentirá la presencia y sentirá como el Coliseo se convirtió en el epicentro del gobierno de Dios en Puerto Rico. Robert cayó de rodillas para cantar un pedazo de la canción y dio a entender que la presencia estaba en aquel lugar. Aunque un poco emocional, no cabe duda que lo que dijo excavó en las entrañas de todos allí presente porque el Coliseo se quería rasgar por el vocerío de la iglesia.

Y con otro silencio, Barak hizo transición a una bachata muy peculiar de otro invitado de renombre: Edgar Alexander Campos Mora, mejor conocido por Alex Campos. Cantando “Si estoy contigo” del álbum “Derroche de amor” (2015) de Campos hizo que muchos se sentarán y otros dieran unos pasitos de baile incluyendo al vocalista principal de Barak. Es un peligro que le toquen una bachata a un dominicano en Puerto Rico. Pero la maestría del poeta cristiano Alex Campos, hizo que todo fuera ameno, elevando los corazones en adoración lírica como Alex sabe hacer. El contraste a continuación fue palpable. Barak entonó con Alex Campos “Libre Soy“. ¡Qué canción! Una guitarra acústica invisible y el toque de música electrónica hizo que todos gritaran la libertad que Cristo les da y danzar en gozo. “¡Libre soy, li-li-li-li-li-li-li-li-libre soy!”.

Tras la salida de Alex Campos, Angelo Frilop, el líder del grupo Barak y autor de casi todas las canciones, tomó el micrófono y habló sobre el próximo invitado, Juan Carlos, de Tercer Cielo, quién lleva una amistad de más de 15 años. Tras un abrazo, Robert y Juan Carlos cantaron “Eres Dios” que, sinceramente, debió haberse cantado varios minutos más. La canción declara quién es Dios, y ameritaba recalcarlo. Pero no obstante, el desempeño fue increíble.

A continuación, otro silencio. Esta vez, Robert pidió silencio porque era hora de cantar la canción más sublime e íntima de la noche, “Háblame“. Las voces de la iglesia no permitía a Barak cantar la canción porque había tanta pasión en cada letra cantada. La canción dió paso a la prédica de Angelo Frilop.

Basado en Apocalipsis capítulo 5, Frilop hizo exégesis de la adoración celestial en dicho capítulo que lo llevó a decir la tesis de la noche: “La adoración no es un estilo musical, es un estilo de vida“. Ese fue el queue para que todos alabaran al unísono. Y es que ya existe la categoría de “música de adoración” o “canciones de adoración” (worship songs). Y Frilop dió un martillazo a esa tendencia nueva en la industria musical.

Y yendo por la misma línea de adoración celestial, Frilop explicó su sueño de ver cantar literalmente ángeles junto a los miles de personas presente. Dicho sueño lo inspiró para escribir “Trae el cielo aquí“, una canción que nos recuerda mucho el estilo musical de la agrupación estadounidense ‘Jesus Culture’ con el sublime piano y letra inspirada de Dios de conectar el cielo con la tierra. La canción declaraba que “ante tu gloria, demonios caen, huye la muerte, ya no hay enfermedad, el cielo aquí está“. Una letra para declararle la guerra al mismo infierno. Y con una talentosa transición, Robert cantó únicamente el coro de “Sumérgeme en tu gloria” regresando a la iglesia a la intimidad de su presencia, fue un momento genuinamente de inundaciones del Espíritu.

Y hacía falta cantarla porque estaba estableciendo la base para la canción más escuchada, cantada y avalada por todos los pentecostales del mundo: “Ven Espíritu Santo“. La presencia del Espíritu de Dios fue convocada al Coliseo de Puerto Rico y no hay duda que algo pasó. El ambiente dió un giro, lágrimas brotaban de varias personas y las manos apuntando al cielo alababan a Dios esperando su presencia.

Culminada la canción, el grupo decidió honra la vida de su productor, Ismael Dávila (Mar de Cristal) quién ha sido el motor del grupo para viajar el mundo y llevar su música a miles de almas sedientas. Un momento emocionante para todos.

Es por esto que Barak decidió cerrar con la misma canción que cierran en su álbum “Danzar“. Aunque el cantante urbano Redimi2 no estaba para dar su letra como originalmente hace en el álbum, Angelo Frilop y Robert Green lograron alcanzar la velocidad rítmica de la canción. El concierto cerró a la medianoche con danza, alegría, fiesta y confetti coloridos tras dos horas y media en aquel lugar.

El grupo neo-pentecostal Barak logró reunir a miles en el Coliseo de Puerto Rico, una hazaña algo difícil de hacer en un país sumergido en una crisis económica y división religiosa. Pero cuando se canta con base bíblica, pasión y bajo la inspiración del Espíritu Santo, el pueblo de Dios se une rompiendo muros de división y uniéndose para hacer lo que somos en esencia, adoradores radicales. Se levanta una generación, un poco diferente a la anterior, pero con raíces profundas en su Palabra y Espíritu. Se levanta una generación radical.

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